Si yo arrojara un dado
y en una de las caras del dado
estuvieras vos,
todas las otras caras del dado
serían indiferentes.
Si yo arrojara un dado
y en una de las caras del dado
estuvieras vos,
todas las otras caras del dado
serían indiferentes.
Es febrero.
Las chicharras han vuelto a estas calles después de años.
Lo sabemos.
Vivirán ciegamente lo que tarden en multiplicarse.
Luego se irán.
Todos obedecemos a Dios.
Incluso los que no creemos en él.