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martes, 13 de octubre de 2020

Natalia (o el maquillaje)

 

Cómo es que podés, querida Natalia,

vivir tan lejos de todo,

tan lejos de mí,

desmentirlo todo,

desmentirte vos, incluso,

corregirlo  o destruirlo todo,

cómo es que podés estar en otra parte de la cama

cuando a tu lado pasa, apenas insinuada,

una levísima historia de amor,

cómo es que podés ser tan real en todo el tiempo,

sin claudicar, sin clausura,

Natalia, yo no sé de qué cosas estás cerca,

tan imprevista, tan dispersa, 

tan confundida, tan frágil, tan despierta,

no sé y sin embargo anoche, mientras dormías, te sentí a salvo,

pensaba que en el sueño te mejorabas la vida,

creías de nuevo, besabas de nuevo,

decías palabras de amor como si las creyeras de nuevo,

quizás hasta me querías, me perdonabas,

no es fácil, Natalia, se entiende,

vivir de ese modo,

descartar lo que sobra que es todo, a veces,

vivir con lo que falta, que es todo, también, a veces,

y es que entonces sólo quedan los cuerpos,

para el baile, el dolor o el viejo juego del deseo,

me pregunto, no es mentira, Natalia,

me lo pregunto,

cómo es posible haber dejado de entenderlo todo,

vos tan lúcida,

de creerlo todo, vos

tan despierta,

quizás, es cierto, ya lo habíamos entendido,

yo también, y me distraje,

no me lo dijiste pero lo escuché de todos modos,

fingir es cada vez lo menos fácil,

es cada vez lo más absurdo,

lo imposible,

quizás también lo menos heroico,

cuando me fui te dejé dormida,

(tenías el maquillaje absurdo, como al comienzo)

la realidad será implacable otra vez cuando despiertes.

viernes, 9 de octubre de 2020

Mariposas I


En el discurso de la mariposa,

en sus palabras en el aire,

en la mariposa que vuela

o en la que reposa,

en la desesperación de las mariposas,

que las hace más reales,

en la sabiduría de las mariposas

de saber

que un abandono de un estado de reposo

precisa un motivo,

y seguirlo,

o quedarse en el aire,

en el desamparo de las mariposas,

que las hace más amables,

en los colores borrosos cuando vuela,

en los colores plenos cuando se apoya,

en la flor que busca,

en la flor que abandona,

en el deseo infinito de no entender qué desea,

en las miradas que atrae 

y que no se quedan,

en el secreto,

en lo inestable, 

en el temblor de las mariposas,

en el candor,

en lo frágil y en lo último,

en lo eterno y en lo bueno,

en lo infaltable,

vemos andar a la mariposa como si nada.

lunes, 13 de abril de 2020

Te esperé


te esperé
el reloj me dio las tres en punto y yo esperé
canté las canciones que pude y esperé
cociné la comida atrasada y esperé
sabía ya que no vendrías y esperé
traté de trabajar en mis cosas y esperé
miré la indiferencia del sueño de mis gatos y esperé
me acosté hasta que fuera tarde y esperé
no sé hasta qué hora
no sé si ya pasó
no conozco el punto en que las cosas empiezan a ser recuerdos

martes, 17 de marzo de 2020

La vida

                                                                                                      a jlb       
                                                                                                                    

del otro lado del juego está la vida
con sus brotes
sus raíces emergentes
del otro lado del juego están los otros
con sus brotes
sus raíces emergentes
y yo
que quiero vivir y no puedo

domingo, 21 de julio de 2019

Un tango para Juliana


Una mujer necesita mi sombra para quitarse la vida,
para quitarse una vida, quiero decir, para quedarse desnuda.
Se inclina sobre todo lo que forjó
en mí
y dice a gritos que lo ama.
Luego se pone la toga, que traía, y sale, de nuevo a su vida.
Es necesario el temor para no jugarse del todo la vida.
Es necesario creer en la injusticia, ancestral de las cosas
para volver el velo de novia a la cara, y salir...
La sombra que ha quedado ya no la reconforta.

sábado, 1 de junio de 2019

Borradores


En la feria, el vendedor de pescados ofrece sus productos. Hoy se vende pescado fresco, dice el cartel. Un paseante ve el cartel y sugiere, dada la extensión innecesaria de la leyenda y lo prescindible de alguna información, la sustracción del verbo. El vendedor acepta, corrige, y el cartel, ahora, dice: Hoy pescado fresco. El paseante muestra agrado por la sustracción pero insiste, pues la situación misma de la venta ya lo supone, en la inutilidad de la marca de tiempo. El vendedor acepta y el cartel, ahora, dice: Pescado fresco. El paseante  de nuevo entiende que la alusión a la frescura huelga y el cartel ahora dice: Pescado. La sucesión es obvia y el cartel desaparece. Esta historia, que puede alertar sobre los riesgos de la corrección excesiva, también admite otra lectura. El cartel ha desaparecido, decíamos, pero de algún modo conserva su presencia. De manera fantasmal ha quedado sustanciando su producto. Lo que hemos sustraído, en la inmediatez o durante toda una vida, persiste en forma de sustancia, de precisión, de claridad en los textos. La textura no está dada tanto por lo que lo escrito exhibe sino por lo que ha decidido no mostrar. De una manera que es misteriosa sólo porque no queremos inquirir, las formas descartadas asisten desde adentro (desde abajo o desde afuera, según se piense) a las formas que hemos elegido para persistir. Todos los borradores animan la última copia, el original. El espesor presente de un texto es obra de un pasado renunciamiento.

miércoles, 29 de mayo de 2019