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viernes, 20 de abril de 2012

La medida


Coger es la medida de todas las cosas. Coger es la medida de todas las cosas, encontré como epígrafe de un fragmento de texto de mi abuelo. El texto, recuerdo bien, se llamaba “La prosa” y, si bien no lo pude descifrar en su momento (y quizá tampoco ahora), siempre sospeché que ese epígrafe era un poco la clave de toda la obra de mi abuelo, incluso la no lieraria. Cabe aclarar que la palabra “obra” en el caso de mi abuelo es radicalmente inexacta, al menos si le atribuimos a ese ampuloso sustantivo los atributos de “completud”, “direccionalidad”, “organicidad”, etcétera. De todos modos, y quizá porque mi juicio esté viciado por el afecto retrospectivo que siento por mi abuelo muerto, yo no descarto en ella algunas constantes, algún fuego nuclear que persista más allá o más acá de las esquirlas. Coger es la medida de todas las cosas, cómo olvidarlo. Yo tenía trece años y me masturbaba seis veces por día. Pero el texto no era lo erótico que yo ansiaba. Las palabras que llenaban sus párrafos hablaban de otras cosas, tan lejanas al sexo como aún lo estaba yo. Qué quería decir con eso de que coger fuera la medida de todas las cosas. Por qué escribía esa palabra mi abuelo, que siempre se mostró verbalmente tan pudoroso. Por qué dejó que su nieto aún pequeño lo leyera. Ese día me masturbé sin descanso. Me quedé vacío. De sentido y de sentidos. Quedé angustiado mudo por todos lados. Sentí que me había vaciado. Por qué había dejado esa suerte de testamento anticipado en su mesa de luz si sabía que yo todas las mañanas cuando él se iba para el galpón con sus ruedas de sulki, yo leía sus papeles. Esa noche me quedé despierto y la siguiente y casi todas las demás. Jamás un grito o un gemido de mi abuelo o de mi abuela en el cuarto contiguo. Cómo podía entonces ser coger la medida de todas las cosas. Hoy, aunque sigo sin comprender aquel epígrafe y el texto sobre la prosa que lo sucedía, siento que estoy más cerca de él y de sus sentidos. Hoy, mientras escribo estas prematuras memorias, presiento que sí, que quizá coger, sea lo que sea coger, sea lo que sea mi abuelo, sea lo que sea la prosa, coger es la medida de todas las cosas. 

2 comentarios:

  1. Guauuuuuuuuuuuu, ¡qué destape! Ya estaba empezando a creer que era cierto lo que pensaba: escritor platense tímido, introvertido y pudoroso.

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  2. ahhhhhhhhhhhhhh, tu abuelo !! ♥♥♥
    me encanta ! que escritor, cristian ! no tu abuelo, pero vos ♥

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