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domingo, 30 de agosto de 2026

Como el tiempo silencioso (fado)

 

Como el tiempo silencioso,

ella se fue con la noche,

se llevó como un bandido

sus ojos de miel y cobre.


Se llevó como un bandido

su rastro hundido en la arena,

su barco estaba tan listo,

faltaba un soplo en las velas.


Su barco estaba tan listo

que nunca fue de la orilla,

del mar traía sus ojos

y al mar volvió con su vida.


Del mar traía sus ojos

a mi tierra bendecida,

nunca bajó se su barco

su voz liviana y sencilla.


Nunca bajó de su barco

su solitaria paloma,

el mar estaba en sus manos

como el viento en la gaviota.


El mar estaba en sus manos,

eso yo lo supe siempre,

fuimos cómplices de un vuelo,

no lo amarillo en lo verde.


Fuimos cómplices de un vuelo,

pues se hizo hermosa la tierra,

como el tiempo silencioso

deja su forma en la arena.


Como el tiempo silencioso,

ella se fue con la noche,

hoy su perfume es del agua,

su piel del trigo y del bronce.



jueves, 27 de agosto de 2026

Por esos mares de espuma (fado)

 

Por esos mares de espuma

se fue su barco de arena,

quedó su ausencia en la playa

como una forma en la niebla.


Quedó su ausencia en la playa

como una rosa serena,

que poco a poco se esfuma

sobre la faz de la tierra.


Que poco a poco se esfuma

como un ave que se vuela,

una parte se va al cielo,

otra en el alma se queda.


Una parte se va al cielo

como un cometa de seda,

y en el agua queda un tajo

que poco a poco se cierra.


Y en el agua queda un tajo

que sobre el tiempo se pliega,

por esos mares de espuma

que poco a poco se aquietan.


Por esos mares de espuma

se fue su barco de arena,

y un hombre busca a lo lejos

el sol hundido en la niebla.

lunes, 24 de agosto de 2026

Fado

 

Cuando algo se va por el alba sin ruido,

sin conmiseración y sin violencia y sin desesperación,

y se hace pequeño y esfuma a lo lejos,

cuando algo se va casi sin haber venido,

y un barco se va de vos con sus rosas y con su espuma,

cuando algo que te dio el amor desaparece, en altamar,

cuando las sogas del muelle se enrarecen y se cortan,

cuando alguien que te dio las horas te deja en el tiempo perdido,

cuando alguien que no ha nacido del todo se va,

cuando tu mano se despide y en el mar quedan las olas y el agua,

cuando en el surco del agua ves la forma de la vida prometida,

será cierto entonces que aquí un día hubo alguien, te preguntás,

hubo algo una vez más que vos y tus deseos de mar,

cuando los cantos que llegaban a la tarde ya no llegan,

cuando las aves que llegaban a la arena ya no llegan,

entonces se hace líquida lentamente la carne del cuerpo,

se deshojan en silencio las sombras tibias del agua,

se ven las rosas en el agua desaparecer,

y un tiro suave y silencioso te perfora como un ave el corazón.

lunes, 17 de agosto de 2026

Un castigo griego

 

Joaquín era un hombre sencillo, de hábitos modestos y de vida serena. Bienamado por los dioses eternos y respetado por los ciudadanos de su polis. Un día Joaquín descubrió, casi por azar, las mieles de los placeres del cuerpo. Su vida adquirió entonces un aspecto borroso y volátil. Los dioses sospecharon de él. De día leía las obras de los grandes hombres que lo precedieron, de noche buscaba el amor de una u otra mujer. Los dioses, que lo miraban, comprendieron con pena el exabrupto y se lo llevaron de la vida. Murió en el río, dicen, ahogado, atrapado entre dos piedras inverosímiles e inhabituales. Los dioses lo trasladaron a los infiernos. Fue condenado a pasar sus noches eternamente con mujeres hermosas, con las que acaso quisiera pasar su vida, sin poder jamás enamorarse de ninguna de ellas.

lunes, 3 de agosto de 2026

Vidalita para una niña perdida IX

 

Acaso no puedas verla, vidalita,

pero ella está en este patio,

en los murmullos del agua, vidalita,

y en el naranjo callado.


Llegó una vez siendo niña, vidalita,

y no ha querido marcharse,

algo la cuida del mundo, vidalita,

y del desdén de la calle.


No despertemos la noche, vidalita,

quiero que duerma hasta el alba,

que vuelva el sueño a la vida, vidalita,

las flores muertas del alma.

jueves, 30 de julio de 2026

Vidalita para una niña perdida VIII

 

Ahora que estamos solos, vidalita,

te pido tu canto lento,

llevo una cosa perdida, vidalita,

que vuelve con el silencio.


Por qué se añora en el patio, vidalita,

la rosa que no ha nacido,

por qué añoramos el agua, vidalita,

si nunca vimos el río.


Dejame tu verso dulce, vidalita,

tu danza antigua y serena,

mañana el sol será bueno, vidalita,

y lloverá en nuestra siembra.

martes, 28 de julio de 2026

Vidalita para una niña perdida VI

 

Qué rosa falta en el patio, vidalita,

si nunca tuve una rosa,

es que es tan rara la muerte, vidalita,

de lo que está por venir.


Los pajaritos se acercan, vidalita,

como si no lo supieran,

pero yo escucho a lo lejos, vidalita,

lo que ya está por morir.


Esparzamos las semillas, vidalita,

que el sol ya viene llegando,

serán de Dios las semillas, vidalita,

que no pudieron vivir.