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domingo, 6 de septiembre de 2026

Nocturna

 

Pues nunca la vi de día…

quizás nacía en la noche,

con sus zapatos bajitos

y sus piecitos de bronce.


Ni vi el sol en su cara,

en sus granitos de cobre,

yo no vi cambiar su piel

desde la miel hasta el roble.


Yo no vi llegar septiembre

a sus manos distraídas,

yo no vi la luz del sol

llenar de luz sus pupilas.


Yo nunca vi entre sus ojos

crecer la luz con el alba,

ni el sol creciendo de a poco

con su sombra por la casa.


Cómo pude enamorarme

de esa voz bajo la luna,

cómo pudo saber Dios

que eras vos o que ninguna.

domingo, 30 de agosto de 2026

Como el tiempo silencioso (fado)

 

Como el tiempo silencioso,

ella se fue con la noche,

se llevó como un bandido

sus ojos de miel y cobre.


Se llevó como un bandido

su rastro hundido en la arena,

su barco estaba tan listo,

faltaba un soplo en las velas.


Su barco estaba tan listo

que nunca fue de la orilla,

del mar traía sus ojos

y al mar volvió con su vida.


Del mar traía sus ojos

a mi tierra bendecida,

nunca bajó se su barco

su voz liviana y sencilla.


Nunca bajó de su barco

su solitaria paloma,

el mar estaba en sus manos

como el viento en la gaviota.


El mar estaba en sus manos,

eso yo lo supe siempre,

fuimos cómplices de un vuelo,

no lo amarillo en lo verde.


Fuimos cómplices de un vuelo,

pues se hizo hermosa la tierra,

como el tiempo silencioso

deja su forma en la arena.


Como el tiempo silencioso,

ella se fue con la noche,

hoy su perfume es del agua,

su piel del trigo y del bronce.



jueves, 27 de agosto de 2026

Por esos mares de espuma (fado)

 

Por esos mares de espuma

se fue su barco de arena,

quedó su ausencia en la playa

como una forma en la niebla.


Quedó su ausencia en la playa

como una rosa serena,

que poco a poco se esfuma

sobre la faz de la tierra.


Que poco a poco se esfuma

como un ave que se vuela,

una parte se va al cielo,

otra en el alma se queda.


Una parte se va al cielo

como un cometa de seda,

y en el agua queda un tajo

que poco a poco se cierra.


Y en el agua queda un tajo

que sobre el tiempo se pliega,

por esos mares de espuma

que poco a poco se aquietan.


Por esos mares de espuma

se fue su barco de arena,

y un hombre busca a lo lejos

el sol hundido en la niebla.

lunes, 24 de agosto de 2026

Fado

 

Cuando algo se va por el alba sin ruido,

sin conmiseración y sin violencia y sin desesperación,

y se hace pequeño y esfuma a lo lejos,

cuando algo se va casi sin haber venido,

y un barco se va de vos con sus rosas y con su espuma,

cuando algo que te dio el amor desaparece, en altamar,

cuando las sogas del muelle se enrarecen y se cortan,

cuando alguien que te dio las horas te deja en el tiempo perdido,

cuando alguien que no ha nacido del todo se va,

cuando tu mano se despide y en el mar quedan las olas y el agua,

cuando en el surco del agua ves la forma de la vida prometida,

será cierto entonces que aquí un día hubo alguien, te preguntás,

hubo algo una vez más que vos y tus deseos de mar,

cuando los cantos que llegaban a la tarde ya no llegan,

cuando las aves que llegaban a la arena ya no llegan,

entonces se hace líquida lentamente la carne del cuerpo,

se deshojan en silencio las sombras tibias del agua,

se ven las rosas en el agua desaparecer,

y un tiro suave y silencioso te perfora como un ave el corazón.

lunes, 17 de agosto de 2026

Un castigo griego

 

Joaquín era un hombre sencillo, de hábitos modestos y de vida serena. Bienamado por los dioses eternos y respetado por los ciudadanos de su polis. Un día Joaquín descubrió, casi por azar, las mieles de los placeres del cuerpo. Su vida adquirió entonces un aspecto borroso y volátil. Los dioses sospecharon de él. De día leía las obras de los grandes hombres que lo precedieron, de noche buscaba el amor de una u otra mujer. Los dioses, que lo miraban, comprendieron con pena el exabrupto y se lo llevaron de la vida. Murió en el río, dicen, ahogado, atrapado entre dos piedras inverosímiles e inhabituales. Los dioses lo trasladaron a los infiernos. Fue condenado a pasar sus noches eternamente con mujeres hermosas, con las que acaso quisiera pasar su vida, sin poder jamás enamorarse de ninguna de ellas.

lunes, 3 de agosto de 2026

Vidalita para una niña perdida IX

 

Acaso no puedas verla, vidalita,

pero ella está en este patio,

en los murmullos del agua, vidalita,

y en el naranjo callado.


Llegó una vez siendo niña, vidalita,

y no ha querido marcharse,

algo la cuida del mundo, vidalita,

y del desdén de la calle.


No despertemos la noche, vidalita,

quiero que duerma hasta el alba,

que vuelva el sueño a la vida, vidalita,

las flores muertas del alma.

jueves, 30 de julio de 2026

Vidalita para una niña perdida VIII

 

Ahora que estamos solos, vidalita,

te pido tu canto lento,

llevo una cosa perdida, vidalita,

que vuelve con el silencio.


Por qué se añora en el patio, vidalita,

la rosa que no ha nacido,

por qué añoramos el agua, vidalita,

si nunca vimos el río.


Dejame tu verso dulce, vidalita,

tu danza antigua y serena,

mañana el sol será bueno, vidalita,

y lloverá en nuestra siembra.

martes, 28 de julio de 2026

Vidalita para una niña perdida VI

 

Qué rosa falta en el patio, vidalita,

si nunca tuve una rosa,

es que es tan rara la muerte, vidalita,

de lo que está por venir.


Los pajaritos se acercan, vidalita,

como si no lo supieran,

pero yo escucho a lo lejos, vidalita,

lo que ya está por morir.


Esparzamos las semillas, vidalita,

que el sol ya viene llegando,

serán de Dios las semillas, vidalita,

que no pudieron vivir.

viernes, 24 de julio de 2026

En este espacio está escrito su nombre

 

Su transparencia,

su miedo a morir sin haber clausurado una historia,

la niña que fue,

la que creció conmigo,

la niña que después se fue sin mí,

la niña que quizás no se ha perdido,

su sentido circular de la vida,

su fe sencilla en el destino,

su vida buena,

su belleza incondicional,

su belleza inmune del tiempo,

sus palabras sin la imprecisión,

sin la cobardía del cálculo,

sus cosas cercanas del corazón,

sus ojos celestes intactos,

su mirada infinita,

que mira a un niño,

su historia condenada,

sus hijos en ella,

sus seres queridos en ella,

su precaria felicidad,

sus manos blancas,

que han cuidado a otros,

sus palabras sin distancia,

sus palabras sin libros,

sus gestos sin fragilidad y sin abuso,

su miedo grande que la protege,

como un padre,

como un mal pasado,

como un ángel guardián.


sábado, 30 de mayo de 2026

Haikus de invierno

 

Abrimos la casa,

la luz que nos alcanza

viene de afuera.


En nuestras manos,

la piel y la textura…

y no hay más nada.


En las palabras

habla su vasta historia,

nosotros no.


Aquí no hay nadie,

ya todo es del futuro

y del pasado.


Leemos algo,

los versos dicen cosas

que no decían.


Y cierro el libro.

La trama en la que estaba

ya terminó.

viernes, 1 de mayo de 2026

Los amantes

 

Imaginate un cielo blanco,

imaginate luego un río,

imaginá ahora dos amantes,

no, uno a cada lado del río,

imaginate ahora y para siempre

que el río se agranda,

interminablemente,

y que no sabemos nadar.

domingo, 26 de abril de 2026

Los caballos perdidos


La tropa de los caballos

sin un relincho,

la pampa está silenciosa.


Parece que no supieran

que ya es de día,

o es que saben otra cosa.


Quizás sean las sombras

de otros caballos,

quizás ya todos se han ido.


Acaso ya no hay tropas

en la llanura,

sólo caballos perdidos.

domingo, 5 de abril de 2026

Preguntas de un niño

 

Papá, ¿por qué las personas hablan en voz alta,

ríen en voz alta,

celebran en voz alta?

¿Por qué lanzan con certeza

las palabras de su boca?

¿Se ríen de nosotros?

¿Nos temen?

¿Sienten piedad de mí?

Papá, por qué las personas dicen que sí,

tan ciertos,

y dicen que no?

Papá,

¿por qué las personas viven como si entendieran?

martes, 17 de marzo de 2026

Poemas banales I


Somos lejanos,
el árbol y yo sabemos
que nada nos pertenece.

Somos lo mismo,
sus hojas serán mis manos
cuando esté bajo este manto.

Somos eternos,
sólo su nombre y el mío
se borrarán de la lengua.

Somos hermanos.
Un mismo Dios nos dio vida.
Uno perpetuo y lejano.

Cómo decirte,
árbol, que quiero tu sombra,
y tus nidos y tus pájaros. 

jueves, 5 de marzo de 2026

En este momento preciso de lucidez

 

En este momento preciso de lucidez

voy a decirte que te quiero.

No me escuches envuelto en la ira,

ni en la inocencia,

ni en la debilidad.

No me escuches siquiera en medio de la noche,

o entreverado en el sueño

o en la resignación.

Escuchame ahora,

que estoy lúcido,

que entiendo con certidumbre,

con claridad.

Escuchame ahora que sé exactamente lo que quiero,

lo que necesito,

lo que rechazo,

lo que pretendo.

Oíme ahora que afirmo frente a vos

sin vacilaciones

que te quiero.

No lo olvides mañana,

cuando me falte la lucidez,

cuando tenga hambre, frío o sueño,

o lujuria o soledad.

Quedate con estas palabras que te escribo ahora.

Son ciertas.

Te quiero.

Ojalá su peso deshaga las hojas caídas de todas las demás.

domingo, 8 de febrero de 2026

Prueba de amor

 

Si yo arrojara un dado

y en una de las caras del dado

estuvieras vos,

todas las otras caras del dado

serían indiferentes.

martes, 3 de febrero de 2026

La canción de febrero

 

Es febrero.

Las chicharras han vuelto a estas calles después de años.

Lo sabemos.

Vivirán ciegamente lo que tarden en multiplicarse.

Luego se irán.


Todos obedecemos a Dios.

Incluso los que no creemos en él.